Jesús Carrascal
La atardecida: Esta novela es un homenaje al gran escritor Miguel Delibes, a la naturaleza, las costumbres y la forma de vivir de las gentes rurales de Castilla la Vieja. Abilio el Andorino va recordando diferentes etapas de su vida, vivencias del pasado en el pueblo que un día le vio nacer; personajes reales e historias verídicas en lugares abandonados de la mano de Dios.

SOBRE EL LIBRO
En La atardecida, Jesús Carrascal nos invita a mirar hacia el pasado de la mano de Abilio el Andorino, un personaje que, a través de sus recuerdos, recupera la vida, las costumbres y las historias de un mundo rural castellano que parece alejarse poco a poco en el tiempo.
La novela se presenta como un homenaje a Miguel Delibes y a una forma de entender la literatura profundamente vinculada a la naturaleza y a las gentes del campo. Castilla la Vieja se convierte así en mucho más que un escenario: es un territorio vivo, marcado por sus paisajes, sus tradiciones, sus silencios y por quienes durante generaciones hicieron de aquellos pueblos su hogar.
A través de las vivencias de Abilio, el lector recorre diferentes etapas de una vida y se encuentra con personajes, anécdotas e historias que tienen la apariencia de pertenecer a otro tiempo. Son recuerdos ligados a lugares que han quedado abandonados y a una forma de vivir que, en muchos casos, ha desaparecido o se encuentra en riesgo de desaparecer.
Uno de los mayores atractivos de La atardecida reside precisamente en esa capacidad para rescatar lo cotidiano. Las pequeñas historias adquieren valor porque hablan de personas, de relaciones, de costumbres y de una manera de enfrentarse a la vida condicionada por la tierra y por el paso de las estaciones.
El propio título evoca esa sensación de final de jornada, de luz que comienza a apagarse. Una imagen que encaja con una novela construida desde la memoria y que mira hacia un mundo que se va quedando atrás, pero que permanece vivo en el recuerdo de quienes lo conocieron.
La atardecida es, en definitiva, una obra que reivindica la memoria de los pueblos y de sus gentes, al tiempo que rinde homenaje a la naturaleza y a la literatura rural castellana. Un viaje al pasado contado desde la nostalgia, pero también desde el deseo de conservar unas historias que merecen seguir siendo recordadas.